Uno de esos datos curiosos e irrelevantes que recuerdo de la campaña presidencial del 2005, es que la ya presidenta Michelle Bachelet era una seguidora incondicional de The Beatles, tanto así que le sacaba pica a su hermana porque había una canción llamada “Michelle”. Sin embargo, no debe ser uno de esos fans beatlemaniacos que aseguran que Yoko Ono es la culpable de la separacion de los muchachos de Liverpool (sin fundamento alguno por cierto); ya que el miércoles pasado la mandataria condecoró a la artista en Estados Unidos.
